Cd. Delicias, Chih. 03 de agosto de 2021


21 años de cárcel por homicidio de mentiras

Manuel Germán Ramírez Valdovinos no mato a nadie

Fecha/hora de publicación: 20 de julio de 2021 14:05:33

Desde el año 2000, Manuel Germán Ramírez Valdovinos permanecía preso acusado por un homicidio que, asegura, no cometió; fue liberado el pasado 16 de julio, tras 21 años de encierro.

Torturas, incumplimientos e incoherencias ... las anomalías y violaciones al debido proceso fueron las razones para que organizaciones de derechos humanos nacionales y extranjeras atendieran y exigieran justicia por el caso de Manuel.

Y es que las irregularidades comenzaron desde el mismo día de su arresto, en la noche del 26 de mayo del 2000, cuando ocho Agentes de la Policía ingresaron violentamente a su domicilio en el Estado de México y se llevaron a Manuel a punta de golpes.

Durante la aprehensión, relató, los elementos no mostraron ninguna orden de allanamiento o de detención y tampoco le explicaron la razón de su arresto.

Posteriormente, lo subieron a una patrulla y lo llevaron a una bodega en donde fue brutalmente torturado: lo colgaron de unas cadenas, lo golpearon, le dieron descargas eléctricas y finalmente lo sumergieron en un contenedor de agua helada para borrar los rastros de las agresiones.

Todo esto con el fin de que Manuel firmara una confesión hecha por los propios policías. Luego de los actos violentos, lo trasladaron ante el Ministerio Público en donde lo amenazaron con hacer daño a sus familiares ante la negativa de firmar una declaración más.

El peligro que podría correr su familia orilló a Manuel a declararse culpable de homicidio, lo que le valió una pena de 40 años, 7 meses y 15 días de prisión.

“Estoy muy marcado de la tortura (...) Ya no quiero recordar toda esa podredumbre que me hizo daño”, expresó para los medios de comunicación en la tarde de este martes, pocos días después que recuperó su libertad.

Otra de las grandes anomalías de su caso tuvo que ver con el cuerpo de la supuesta víctima, pues, según el relato a voz de Germán, el Ministerio Público dio fe del levantamiento del cadáver a la misma hora que los médicos legistas ya registraban su ingreso al anexo del anfiteatro de las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia(PGJ) en Texcoco, México.

Aunado a ello, tres años después de la condena, lograron la exhumación del cadáver y con ello comprobar que las características de éste no se ajustaban con las plasmadas en los reportes periciales o fueron modificadas posteriormente para hacerlas coincidir.

Esta acusación cobró fuerza años después cuando vecinos de Acolman señalaron que el hombre de 19 años, asesinado, continuaba vivo y habitaba en Estados Unidos.

Asimismo, personas allegadas a la familia de la supuesta víctima declararon a parientes de Manuel Germán que el joven tenía un historial delictivo, por lo que, de la mano con su padre, orquestaron el acto para “hacerlo pasar como muerto” y así evadir la justicia.

El padre, señalan, habría pagado a los judiciales más de 150 mil pesos por atrapar de inmediato a un presunto culpable, y esa persona fue Manuel Germán Ramírez V.

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