Cd. Delicias, Chih. 24 de septiembre de 2020


Existe un país que sus pobladores no saben de la pandemia

Fecha/hora de publicación: 22 de junio de 2020 14:41:27

Birmania hace un año guarda un bloqueo de internet debido a un enfrentamiento entre el gobierno de ese país y la organización armada del Ejército de Arakán (AA). Esto ha provocado que no llegue información sobre el coronavirus a ese país.

Esta situación ha creado un "agujero negro" que impide la llegada de ayuda humanitaria e información sobre el covid-19. El bloque ya está entrando en su segundo.

Impuesto el 21 de junio del año pasado y prologado hasta el próximo 1 de agosto, el apagón más largo del mundo, según Human Rights Watch, ha suscitado críticas de organizaciones de derechos humanos internacionales y domésticas, e incluso de varias embajadas occidentales en el país, que el domingo emitieron un comunicado demandando su levantamiento.

"El bloqueo de Internet ha creado un agujero negro. Información básica para el funcionamiento de la sociedad desaparece y hace difícil evaluar el volumen de la ayuda que se necesita", señala Laetitia van den Assum, diplomática holandesa.

El conflicto entre el Ejército birmano (conocido como Tatmadaw) y la guerrilla etnonacionalista del AA recrudeció a partir de enero del año pasado y desde entonces no ha hecho más que enquistarse; por el momento ya ha desplazado a más de 130.000 personas en las remotas zonas del norte de Arakan y el sur del estado Chin, donde el bloqueo a Internet no ha logrado doblegar a los insurgentes.

El apagón, que está acompañado de restricciones al acceso de organizaciones de ayuda humanitaria, está provocando que los habitantes de algunos pueblos ni siquiera sean conscientes de la pandemia de COVID-19 y que se desconozcan las carencias de alimentos y agua en una de las zonas más empobrecidas de Birmania, según informaba Human Rights Watch en un comunicado.

No obstante, y a pesar de las penurias de un conflicto cuya resolución parece cada día más lejana, no han disminuido los apoyos de la población local al AA, que fue declarado "organización terrorista" por el Gobierno el pasado 23 de marzo.

El AA, que cuenta con unos 6.000 efectivos, fue creado en 2009 por un grupo de estudiantes de la etnia Rakáin, predominantemente budista y mayoritaria en Arakán, para luchar por la autonomía del estado, como tantos otros grupos armados que representan a minorías étnicas del país, muchos de los cuales llevan luchando contra el Gobierno central desde la independencia de Birmania en 1948.

El Gobierno birmano, liderado desde 2016 por la premio nobel de la paz Aung San Suu Kyi, lleva embarcado en un complejo proceso de paz con muchas de esas guerrillas desde hace años, pero el AA está excluido del mismo por ser considerado una organización terrorista.

El conflicto con el AA no es el único que ha librado el Ejército birmano en el estado de Arakán en los últimos años; en 2016 se alzó en armas también el Ejército Rohinyá de Salvación de Arakán (ARSA), para luchar por los derechos de la minoría predominantemente musulmana rohinyá, a los que las autoridades niegan la ciudadanía y califican como "inmigrantes bengalíes".

Después de una oleada de ataques de ARSA en agosto de 2017 en el norte del estado, el Tatmadaw lanzó una brutal campaña militar tras la que más de 730.000 personas, la mayoría de la población rohinyá, huyeron al vecino Bangladesh, por la que los militares y el Gobierno se enfrentan a una acusación de genocidio en la Corte Internacional del Justicia en La Haya.

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